Érase una vez… una serie que rompió los estereotipos.

Érase una vez una serie de televisión emitida por la cadena norteamericana ABC que comenzó su emisión un bonito 23 de octubre del 2011. Con dos temporadas ya a sus espaldas, una tercera firmada y un spin-off próximo que se llamará Once upon a time in Wonderland, Once upon a time ha conseguido hacerse un hueco en la pequeña pantalla gracias a sus tramas llenas de fantasía y algo de drama a través del mundo de los cuentos infantiles.

Debo reconocer que hacía tiempo quería hablar de ella, no sé por qué he tardado tanto pero como dice el dicho: mejor tarde que nunca. Once upon a time no sólo me parece una serie muy buena por sus tramas, su guión y sus actores sino también porque ha roto moldes, concretamente ha roto los estereotipos de género en los cuentos infantiles. Si quieren ver el cuento de La bella y la bestiaentre otros, más vale que se marchen al videoclub más cercano o la alquilen la película a través de Internet porque aquí no lo encontrarán. No hay princesas dispuestas a cantar continuamente, éstas no esperan a sus maridos para hacerles la vida más fácil a los mismos, no comen perdices y podría decirse que a pesar de ello sí son felices. 

Nos encontramos con mujeres de carne y hueso, mujeres que trabajan y que sus méritos son reconocidos por ello. No nos encontramos ni un caso ni dos sino que más de un 70% de las protagonistas son mujeres. Características como la valentía, el coraje, el liderazgo e incluso a veces la violencia aparecen reflejados en ellas, estereotipos típicos del hombre. También es importante remarcar que pasa exactamente lo mismo en el caso de los hombres, encontrándonos así al príncipe de Blancanieves en forma de sumisión y bondad muchas de las veces, estereotipos típicos de la mujer. 

La protagonista es Emma Swan, hija de Blancanieves y el príncipe y salvadora del mundo de StorybrookeEl día que cumple 28 años su hijo Henry, al que dio en adopción cuando era joven, va a buscarla a Boston. Este es otro ejemplo de la fragmentación que esta serie hace con los tópicos: Emma no quiere ser madre, no quiere hacerse cargo de su hijo. Sólo quiere seguir con su vida y con su trabajo. Y aunque finalmente cederá con el niño, su esencia no la perderá. Éste es sólo un ejemplo, al igual que lo son la alcaldesa y bruja del cuento de Blancanieves, Regina Mills, que no será tan mala ni tan bruja o la propia Blancanieves que llegará el momento donde su corazón blanco se volverá un poco más negro.

Hace apenas unas semanas terminó la segunda temporada y los seguidores ya están esperando la tercera con muchas ganas. Sin duda es un ejemplo de serie a seguir y un nuevo aliento para la ficción televisiva en el que se demuestra que sí se pueden hacer las cosas bien y éstas pueden ser muy buenas a su vez.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s